Estrategias Para Lidiar Con La Preadolescencia

En algún momento entre los 9 y los 12 años, nuestros entrañables hijos, que antes solían buscar nuestra cercanía y compartían sus secretos con entusiasmo, parecen dar un giro inesperado en su comportamiento. La preadolescencia es una etapa en la vida de nuestros niños en la que experimentan una serie de cambios profundos, tanto físicos como emocionales. Se embarcan en un viaje hacia la independencia y, a veces, ponen a prueba los límites establecidos por sus padres. Por ello, en este interesante artículo te daremos las mejores estrategias para lidiar con la preadolescencia de tus hijos y superar esta interesante y compleja etapa con éxito.

Lo que quizás no resulte evidente de inmediato es que, a pesar de esta transformación, nuestros hijos siguen necesitando nuestro apoyo tanto como en cualquier otro momento de sus vidas. De hecho, una relación sólida entre padres e hijos durante la preadolescencia puede ser la base para una adolescencia más armoniosa.

Sin embargo, no se trata de un camino fácil, ya que como padres, debemos aprender a respetar la necesidad de autonomía de nuestros hijos mientras cultivamos una conexión significativa con esta versión «actualizada» de ellos mismos. 

Estrategias Para Lidiar Con La Preadolescencia De Tus Hijos

Consejo 1: Aprecie su crecimiento hacia la independencia

En esta etapa, es natural que los niños comiencen a distanciarse de sus padres y confíen más en sus amigos. Sin embargo, como padres, es importante no interpretar este distanciamiento como un rechazo personal. Según los, psicólogos especialistas en el área, a menudo los padres malinterpretan la distancia como un rechazo deliberado o un comportamiento negativo.

En lugar de ello, debemos ser conscientes de la transición que están experimentando nuestros preadolescentes y no presionarlos en exceso para obtener información. En este período, los niños pueden empezar a ocultar cosas, y si los padres muestran una baja tolerancia a esta transición y se muestran demasiado inquisitivos, pueden alejar a sus hijos en lugar de acercarlos. Mantener un equilibrio entre la curiosidad y el respeto por su espacio es esencial para fortalecer la relación con ellos.

Consejo 2: Dedique tiempo de calidad y enseñe habilidades interpersonales

Establecer momentos especiales de calidad con su preadolescente es esencial para fortalecer su relación y ayudarles a desarrollar habilidades interpersonales cruciales para el futuro. De echo, se recomienda reservar como mínimo dos momentos a la semana para brindarles toda su atención (exclusiva) sin distracciones, como el trabajo, la tv, redes sociales o cualquier otro distractor.

Este tiempo dedicado no solo mejorará su relación actual, sino que también sentará las bases para una comunicación efectiva en el futuro. La importancia de esta práctica radica en que nuestros hijos pueden resistirse o alejarse aparentemente, pero involuntariamente podríamos estar fortaleciendo esa tendencia si no les damos la atención que necesitan. En resumen, establecer un tiempo de calidad con su hijo no solo les acercará emocionalmente, sino que también les ayudará a desarrollar habilidades esenciales para sus relaciones futuras.

Consejo 3: Practique el arte del buen oyente

A medida que los niños crecen y entran en la preadolescencia, el enfoque directo de hacerles preguntas sobre la escuela y su día puede resultar abrumador e intrusivo. En lugar de eso, se sugiere optar por un enfoque diferente: convertirse en un buen oyente. En lugar de bombardearlos con preguntas, simplemente siéntese y escuche a su hijo.

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Este enfoque les envía el mensaje de que pueden contar con usted para hablar y expresar lo que están pensando o sintiendo. En este momento de sus vidas, necesitan un espacio donde se sientan escuchados y comprendidos. A veces, podrá ofrecer consejos y ayuda, pero en otras ocasiones, su papel principal será mostrar empatía por las dificultades que puedan estar experimentando. Practicar el arte del buen oyente le permitirá mantener una comunicación abierta y efectiva con su preadolescente, fortaleciendo así su relación.

Consejo 4: Practique la no crítica y fomente la empatía

Durante la preadolescencia, los hijos observan a sus padres con agudeza, prestando atención a cómo se expresan sobre otros niños y situaciones. Por ello, los psicólogos advierten que es importante estar atentos a señales de crítica, severidad o prejuicio en el lenguaje de sus padres.

Es fundamental ser consciente de cómo expresamos nuestras opiniones sobre los demás, especialmente cuando se trata de niños que puedan estar en situaciones difíciles. Por ejemplo, en lugar de decir «No puedo creer que esa niña haya publicado esta foto en Facebook, estaríamos mortificados si fuéramos sus padres», se puede adoptar un enfoque más compasivo: «Es importante que los padres estén al tanto de lo que sus hijos publican en las redes sociales y discutan sobre el comportamiento en línea.»

Fomentar la empatía en lugar de la crítica ayudará a construir un ambiente de confianza en el que su preadolescente sienta que puede hablar abiertamente y no será juzgado. Además, les enseñará a ser respetuosos y comprensivos con los demás, habilidades valiosas para su desarrollo personal y sus relaciones futuras.

Consejo 5: Sumérjase en el mundo de sus hijos y fomente la comunicación abierta

A medida que sus hijos ingresan a la reparatoria, es importante compartir sus intereses y participar en lo que les gusta ver ya que, esta puede ser una excelente manera de conectarse con ellos y abrir puertas para conversaciones que de otro modo podrían ser incómodas o tabú.

Es importante no ser demasiado crítico con sus gustos e intereses. En lugar de eso, adopte una actitud de comprensión y respeto hacia las cosas que disfrutan. Como padres, es nuestra responsabilidad ayudar a nuestros hijos a comprender cómo los medios de comunicación pueden influir en la construcción de identidades de género y cómo los mensajes culturales pueden definir lo que significa ser un niño o una niña. Fomentar una actitud crítica y empática es esencial, pero también es importante hacerlo con humor y ligereza.

Mantener una comunicación abierta y demostrar interés genuino por las pasiones y experiencias de sus hijos fortalecerá su relación y les ayudará a navegar juntos por las complejidades del mundo actual.

Consejo 6: Aborde temas delicados con confianza y comprensión

No tenga miedo de iniciar conversaciones sobre sexo y drogas con sus preadolescentes. Si bien estos temas pueden ser incómodos, es esencial proporcionarles información precisa y abrir un canal de comunicación confiable.

Aproveche momentos adecuados para hablar de manera abierta y honesta sobre los riesgos y las responsabilidades que acompañan a estas cuestiones. Escuche sus preguntas y preocupaciones con empatía, brindándoles orientación y apoyo en lugar de juicio.

Consejo 7: Evite la exageración y el dramatismo

Mantenga un equilibrio saludable al abordar los problemas que surgen durante la preadolescencia. Evite exagerar las situaciones o dramatizar los desafíos que enfrentan sus hijos. En lugar de crear un ambiente lleno de tensión, proporcione un apoyo tranquilo y reflexivo. Reconozca que las preocupaciones y emociones de sus preadolescentes son genuinas y válidas, incluso si pueden parecer exageradas desde su perspectiva adulta.

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Consejo 8: Mantenga la atención y el interés

Aunque es importante no ser excesivamente invasivo, tampoco debe ser «despistado». Esté presente y mantenga un interés genuino en la vida de sus hijos. Haga preguntas abiertas y muestre interés por sus actividades, amigos y preocupaciones. Esto les permite sentirse valorados y apoyados, fortaleciendo la conexión entre usted y su preadolescente.

Consejo 9: Anime a sus hijos e hijas a practicar deportes

Fomentar la participación de los niños y niñas en actividades deportivas es una excelente manera de promover su salud física y emocional. Anime a sus hijos a explorar diferentes deportes y actividades físicas para que puedan descubrir sus intereses y talentos.

La práctica deportiva no solo mejora la confianza en sí mismas y la autoestima de los niños, sino que también les enseña habilidades importantes como la perseverancia, la cooperación y la gestión del estrés.

Consejo 10: Cultive el lado emocional de su hijo

Una de las mejores estrategias para lidiar con la preadolescencia de nuestros hijos es no descuidar la educación emocional de su hijo especialmente durante esta etapa. Fomente la expresión saludable de emociones y enséñele a reconocer y manejar sus sentimientos. Promueva la empatía y el respeto hacia los demás, ayudándoles a comprender la importancia de las relaciones interpersonales y la comunicación efectiva.

Al cultivar el lado emocional de su hijo, le está proporcionando herramientas valiosas para afrontar los desafíos de la preadolescencia y preparándolo para una vida adulta equilibrada y satisfactoria.

Cambios en la Etapa Preadolescente

En el viaje fascinante de la niñez hacia la adolescencia, existe un período de transición que a menudo pasa desapercibido: la etapa preadolescente. Es un capítulo de la vida que se encuentra en la encrucijada entre la infancia y la adolescencia, donde los niños comienzan a desplegar sus alas de independencia, desafiando las expectativas y experimentando una asombrosa metamorfosis en todos los aspectos de sus vidas.

A continuación, nos aventuraremos en el misterioso mundo de los preadolescentes, explorando los intrincados cambios físicos, emocionales y sociales que marcan este periodo crucial. Desde los enigmas hormonales que transforman sus cuerpos hasta las complejas interacciones sociales que les ayudan a definir su identidad, descubriremos cómo los preadolescentes se abren camino en un territorio emocionante y a menudo desafiante, preparándose para el emocionante viaje hacia la adolescencia.

características de la preadolescencia

  • Contradicciones en el Comportamiento

Durante la preadolescencia, los niños pueden mostrar contradicciones en su comportamiento. Pueden presentar conductas infantiles al mismo tiempo que comienzan a buscar mayor independencia y autonomía.

  • Labilidad Emocional

La labilidad emocional es una característica destacada en esta etapa. Los preadolescentes pueden pasar rápidamente de un extremo emocional a otro debido a la alta intensidad emocional que experimentan. Además, las emociones como la vergüenza y el miedo al ridículo se intensifican.

  • Dificultad con la Imagen Corporal

Los cambios físicos propios de la pubertad, como el aumento del pecho, el ensanchamiento de las caderas y la aparición del vello, pueden hacer que los preadolescentes sientan que su cuerpo es extraño, no les guste o les cause vergüenza.

  • Necesidad de Mayor Intimidad

Durante esta etapa, es común que los preadolescentes empiecen a buscar mayor intimidad para construir su identidad. Pasarán más tiempo en su habitación y buscarán su propio espacio en lugar de pasar todo su tiempo con sus progenitores.

  • Aumento de la Deseabilidad Social

El grupo de iguales se convierte en un referente importante para los preadolescentes. Sus comportamientos estarán dirigidos a sentirse integrados en su grupo de amigos y desarrollar un sentido de pertenencia.

  • Conflictos con Figuras de Autoridad

Se observarán mayores conflictos con figuras de autoridad, principalmente con los padres y madres, ya que los preadolescentes comienzan a desarrollar su propio criterio. También se vuelve relevante el concepto de justicia, lo que puede llevar a debates que antes no se habían producido.

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Es fundamental comprender que estos cambios se producirán en diferentes momentos y con distintas intensidades en cada individuo. Identificar estos procesos de cambio es crucial para poder acompañar adecuadamente a los preadolescentes a medida que atraviesan esta etapa de desarrollo.

Preguntas Frecuentes

1. ¿Qué es la preadolescencia y cuándo ocurre?

La preadolescencia es una etapa de desarrollo que ocurre aproximadamente entre los 9 y los 12 años, aunque la edad exacta puede variar según el individuo. Durante esta fase, los niños experimentan una serie de cambios físicos, emocionales, cognitivos y sociales a medida que se acercan a la adolescencia.

2. ¿Cuáles son algunos de los cambios físicos comunes en los preadolescentes?

Los cambios físicos típicos en los preadolescentes incluyen el crecimiento rápido, el desarrollo de características sexuales secundarias como el inicio de la pubertad, cambios en la voz y en la apariencia corporal. También pueden experimentar un aumento en la sudoración y la necesidad de cuidar la higiene personal.

3. ¿Cómo pueden los padres lidiar con la independencia creciente de sus hijos durante la preadolescencia?

Es importante que los padres respeten la creciente necesidad de independencia de sus hijos durante esta etapa. Pueden lograrlo estableciendo límites claros y permitiendo que sus hijos tomen decisiones apropiadas para su edad. Mantener una comunicación abierta y brindar apoyo emocional son clave para mantener una relación saludable.

4. ¿Qué consejos pueden ofrecerse a los padres para abordar temas delicados como el sexo y las drogas con sus preadolescentes?

Es esencial abordar estos temas con confianza y comprensión. Los padres deben proporcionar información precisa, estar dispuestos a responder preguntas y mantener un canal de comunicación abierto. En lugar de juzgar, deben escuchar y ofrecer orientación basada en valores familiares y responsabilidad.

5. ¿Por qué es importante fomentar la participación de las niñas en deportes durante la preadolescencia?

La participación en deportes beneficia a las niñas en varios aspectos. Promueve la salud física y emocional, mejora la autoestima, enseña habilidades como la cooperación y el trabajo en equipo, y fomenta la confianza en sí mismas. Además, les ayuda a desarrollar un estilo de vida activo y saludable.

6. ¿Cómo pueden los padres cultivar el lado emocional de sus hijos durante la preadolescencia?

Los padres pueden fomentar la educación emocional al alentar la expresión saludable de emociones, enseñar habilidades de manejo emocional y promover la empatía hacia los demás. La comunicación abierta y el apoyo emocional son fundamentales para ayudar a los preadolescentes a comprender y gestionar sus sentimientos.

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